RATAS Y RATONES

Existen aproximadamente 1685 tipos de roedores, de las cuales 457 constituyen la familia muridae y a esta pertenecen las ratas y ratones. Solo tres especies son auténticas plagas urbanas; la rata noruega, rata de techos y el arierro. Las primeras viven en asociación con el ser humano, lo mismo en las zonas más aisladas que en las mas grandes urbes, estos animales son sucios y repugnantes, además son vectores de parásitos transmisores de enfermedades que afectan al hombre y a los animales de producción. Los problemas con los roedores se originan en los lugares donde abundan los alimentos.

La presencia en grandes cantidades se favorece por su dinámica poblacional, su gran capacidad reproductiva, alta natalidad, lo anterior se refleja en el número de crías que puede tener un par de ratas son en promedio ocho, en un año su descendencia puede alcanzar a los 1500 individuos.
Es de suma importancias tomar algunas medidas preventivas, como son corrección de posibles vías de acceso de los roedores; en las instalaciones eliminar focos de contaminación, evitar la acumulación de basura a cielo abierto y desperdicios de alimentos.

Los roedores desarrollan extraordinariamente algunas habilidades sensoriales tales como:

Gusto: Una vez experimentado cierto sabor, difícilmente podrá ser disfrazado.

Oído: Esto les ayuda a detectar y escapar del peligro con antecedencia (su amplitud de audición va desde las frecuencias más bajas hasta el último sonido, inaudible al oído humano).

Olfato: Este les permite seleccionar sus alimentos encontrar su pareja y determinar los senderos que reconoce.

Tacto: Largos bigotes próximos al hocico y sus pelos sensoriales regados en todo el cuerpo (más largos que los pelos comúnes) actúan como verdaderas antenas táctiles, permitiendo al ratón moverse con desenvoltura en ambientes completamente oscuros.

Vista: Los ratones ven mal, el ojo no lo tienen desarrollado para una clara percepción de formas. Es bastante sensible a las variaciones de luminosidad, lo que le da condiciones inmediatas para percibir movimientos (el ratón no percibe colores).

4 etapas muy importantes para el control de roedores.

• Inspección: Detectar madrigueras, orinas, senderos, nidos, materiales roídos, excrementos, rutas de tránsito.

• Evaluación: Monitoreo constante de las actividades, ubicación de puntos estratégicos, o reubicación de los puntos estratégicos donde no hubo consumo.

• Prevención: Eliminar focos de contaminación, basura, desperdicios de materiales, alimentos, evitar las fisuras en las tapas de los drenajes, procurar no tener material almacenado por mas de un mes, tener en cuenta la colocación de malla protectora, en el uso de contenedores mantenerlos bien sellados y mantener las cajas de materias primas cerradas entre otras.

• Mantenimiento: esta etapa es muy importante ya que involucra un esfuerzo constante, precisamente para evitar posible reinfestaciones de roedores en las áreas tratadas. Para esto es necesario mantener un control sanitario preventivo en los sitios de probable presencia de roedores. La inversión inicial (económica y humana) implementada se vera perdida si esta fase es descuidada.