
GARRAPATAS
Rhipicephalus sanguineus (Latreille). Es la especie de garrapata más difundida mundialmente y una plaga casi exclusivamente del perro. Tiene un color marrón rojizo, el macho adulto mide 3 mm y tiene 8 patas, la hembra sin alimentar es similar al macho, cuando consume la sangre del perro hospedador, alcanza 1 cm de largo, entonces el abdomen se torna de color gris oliváceo. El hospedador o víctima es normalmente un perro, no obstante existen antecedentes de huéspedes humanos o gatos domésticos cuando estos coexisten con un perro infestado.Tiene que tomar 3 comidas de sangre espaciadas antes de llegar a la madurez sexual, es una garrapata de "3 hospedadores". El ciclo de vida es completo, hay alternancia entre alimentación con sangre y vida libre con cambio de hospedador o víctima.
Las hembras totalmente saciadas tienen casi 1 cm de longitud cuando abandonan al hospedador y depositan los huevos en el suelo. El desarrollo de huevo a adulto tarda aproximadamente 65 días, a 25-30º C. La hembra una vez alimentada se desprende del perro hospedero y busca un lugar protegido para depositar su masa, típicamente, de 1.000 a 3.000 pequeños huevos marrón oscuros. Las hembras mueren poco después de la oviposición.

Los huevos eclosionan de 19 a 60 días en diminutas larvas de 6 patas, las cuales se prenden a algún perro tan rápido como les es posible. Una vez saciadas de sangre abandonan a su huésped, mudan de exoesqueleto y, en 6 a 23 días, pasan al estado de ninfas con 8 patas, las cuales pueden sobrevivir por 3 meses sin alimento ni agua. De nuevo se adhieren a un hospedero y se alimentan durante 4 a 9 días, haciéndose ovaladas, de cerca de 3mm de ancho, y de color gris oscuro. Aunque los adultos se adhieren a un perro en la primera oportunidad, pueden sobrevivir 18 meses antes de hacerlo. Una vez adheridos, se alimentan durante 6 a 50 días, se aparean y la hembra se desprende para depositar sus huevecillos y repetir el ciclo. Las garrapatas adultas son más emprendedoras. Se trepan sobre manojos de pasto esperando en las puntas de los tallos hasta que en su horizonte aparezca un animal de sangre caliente. Frecuentemente; eligen un lugar aún más elevado para dejarse caer en el momento oportuno, por ejemplo un arbusto o árbol bajo. La garrapata marrón del perro puede adherirse en cualquier parte del perro. Los adultos típicamente se adhieren a las orejas y entre los dedos, pero las larvas y las ninfas, suelen adherirse al lomo. Prefiere condiciones cálidas y secas donde vive el perro. No viaja muy lejos después de alimentarse y desprenderse del hospedero. Típicamente se arrastran hacia arriba, comportamiento que usualmente promueve el encuentro con el hospedero.
Normalmente las especies de garratapas que viven en el interior o exterior de las viviendas urbanas, no son transmisoras de enfermedades.
Sin embargo, otras especies que viven en el campo o en áreas boscosas transmiten enfermedades como: Leptospirosis, tularemia, babesiosis, hemobartolenelosis, hepatozoonosis, fiebre q, fiebre de las montañas rocallosas, enfermedad de myme (Borreliosis).
El control de divide en 4 etapas:
- Higiene
- Tratamiento de la mascota
- Tratamiento de interiores
- Tratamiento de exteriores
El tratamiento de la mascota debe ser derivado a veterinarios. Los perros infestados deben recibir un tratamiento veterinario con biocidas acaricidas; el mismo día que el exterminador trata la vivienda.
Para remover las garrapatas: Con unas pinzas, agarre la garrapata cerca de las partes de la boca (lo más cerca posible a la piel). Desprenda la garrapata con un movimiento firme hacia arriba. Enjuague el área y desinfecte el sitio de la picadura. No es aconsejable arrancarlas, pues su aparato bucal, que se halla provisto de unos ganchos, queda tan fuertemente anclado en la piel que con el tirón se arranca solo una parte y la cabeza, con el aparato bucal, quedan en la piel provocando inflamaciones.
- No aplaste ni comprima la garrapata.
- No le eche querosene.
- No la frote con vaselina.
- No use un fósforo ardiente ni la colilla de un cigarrillo encendido.
Las acciones anteriores sólo aumentan la probabilidad de que la garrapata pueda transmitir una infección.